La Alianza Libres sin Violencia, plataforma nacional que vela por la correcta aplicación de la Ley Integral para Garantizar a las Mujeres una Vida Libre de Violencia ha constatado con preocupación cambios frecuentes de las autoridades y el personal policial en las Direcciones Departamentales de la Fuerza Especial de Lucha Contra la Violencia (FELCV).

Si bien en este último tiempo se ven con satisfacción, mejoras significativas en la infraestructura de la FELCV en algunos departamentos, la adopción de normativa y el desarrollo de procesos de capacitación al personal; dicho esfuerzo tiene un quiebre con la alta movilidad del personal de la FELCV tanto en los niveles jerárquicos, como operativos.

Esta alta movilidad de personal en la FELCV atenta contra lo establecido en la Ley Nº 348 que otorga a la FELCV la calidad de organismo especializado de la Policía Boliviana, encargado de la prevención, auxilio e investigación, identificación y aprehensión de los presuntos responsables de hechos de violencia hacia las mujeres y la familia. Dicha especialización, por tanto, no es posible de lograr en un contexto de altísima movilidad del personal.

Esta situación, contradice además lo establecido en la Ley Orgánica del Ministerio Público que en su Art 80 señala que para garantizar la eficacia del personal es necesario, entre otras medidas, la especialización, la permanencia e inamovilidad del personal por un periodo mínimo de tres años, respetando su antigüedad, beneficios y méritos para el ascenso en la carrera policial.

Estos cambios repercuten, negativamente, en la efectividad de la respuesta de esta institución a las mujeres que acuden a ella en búsqueda de atención, protección y una sanción para los agresores, toda vez que ellos, en especial tratándose de investigadores e investigadoras genera demora en las investigaciones y actuaciones procesales, revictimización y perjuicios en la coordinación con las Fiscalías, implicando además que los esfuerzos permanentes de capacitación al personal para contar con una FELCV especializada resulten infructuosos. Otro problema es el que el personal de la FELCV sea, permanentemente, dispuesto para servicios extraordinarios, lo que implica el abandono de sus funciones en desmedro de las víctimas.

De manera particular, llamamos la atención sobre el caso del departamento de Chuquisaca donde en menos de año y medio, se ha cambiado 6 directores: Cap. Jackeline Fatima Quisbert Galvez, Cnl. DESP. Jhonny Tapia Vargas, Cnl. DESP. Gonzalo Sandro García Mattos, Cap. Raúl Alberto Quiroz Quintanilla, Cnl. DESP. Walter Miranda Velasquez (quien asumió la función en 2 oportunidades durante este primer semestre) y actualmente ejerce como director Tcnl. DEAP. Carlos Franklin Miranda Velasquez, estos cambios dificultan la gestión institucional y la continuidad de procesos así como la coordinación interinstitucional.

Desde la Alianza Libres Sin Violencia y en particular  desde la Red Departamental de Lucha de Violencia en Chuquisaca, ratificamos la necesidad de implementar eficientemente políticas públicas contra la violencia; para ello es necesario contar con estabilidad en niveles directivos,  y operativos de la FELCV como mecanismo para garantizar el desarrollo de una cultura de institucionalidad que aplique la práctica de la debida diligencia en la atención de casos, la misma que únicamente será posible;  si es sostenida por  operadores especializados,  sensibilizados y comprometidos en la lucha contra la violencia.

Bolivia, 12 de julio de 2017.

 

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